ACERTIJOS

17 diciembre 2017 | 11:42 hrs | | Gilberto Haaz Diez

*De un tal Aristóteles: “La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía”. Camelot

 

ALCALDES QUE SE VAN (JUAN MANUEL DIEZ)

 

Es temporada que alcaldes entregan sus administraciones.  Unos se van como el jibarito, locos de contentos con su cargamento. Otros, aplaudidos y reconocidos. Como el alcalde de Orizaba, Juan Manuel Diez Francos (15 de diciembre de 1951, 66 años), que en su informe en el Auditorio Metropolitano, no solo lo abarrotó de ciudadanos agradecidos a su trabajo y el de su Comuna, lo colmaron de aplausos y ovaciones. Esta ciudad es otra. Vive la plenitud del turismo y tiene lugares de recreación cultural y popular, donde los y las orizabeñas pueden llevar a sus hijos a pasar un domingo agradable. La ocupación hotelera va en ascenso, desde que el árabe Teleférico de Chahin comenzó a funcionar. Una dupla de 10 años entre Hugo y Juan Manuel que le rindió buenos frutos a la ciudad. Ciudad segura, con todo que en buena parte de Veracruz no dejan de sonar los cañonazos. Es, sin duda, el mejor de los 212 alcaldes, en una ciudad que no tiene mar pero tiene al majestuoso Pico de Orizaba y a su Cerro del Borrego y a una Alameda como no hay otra en todo Veracruz. Lleno de elogios y aplausos de la gente que asistió, Juan Manuel dio los pormenores de la obra pública de sus cuatro años. Una Administración sana, sin altibajos financieros que aún, a 15 días de irse entregarán 18 camiones para basura y cambiarán todas las motos de tránsito y dejan 350 vehículos en uso. Calles pavimentadas, ahora se ve a la gente trabajando. Ciudad que rivaliza en limpieza con Oviedo, en España, que gana año con año la Escoba de Oro de la Unesco. Si aquí hubiera el premio, seguro lo ganan. Campos deportivos, gimnasios, albercas, mercados, patrimonio inmobiliario valuado en 850 millones y, le deja a quien le sigue, 200 millones de participaciones federales. Bien, pues esta hoja de la Administración orizabeña se cierra. En ese tiempo Orizaba se convirtió en Pueblo Mágico, y lo sigue siendo. Donde quiera se oyen reconocimientos a su trabajo, con el taxista, ama de casa, con el obrero, con la sociedad civil, con la gente de la calle que camina esta ciudad que es señera, culta y llena de gente buena. Ya nos tocaba, comentan, tuvimos administraciones pésimas, ya nos tocaba. Cumplió Juan Manuel con excelencia, honró a sus padres, doña Matilde y don Juan, que seguramente desde donde estén ven al hijo aplaudido y con gran reconocimiento de la ciudad que aquí los vio nacer, crecer, desarrollarse y ser buenos hijos, con el ejemplo de su señora madre, una mujer filantrópica, y del padre, un hombre emprendedor y trabajador en las empresas y el comercio. Enhorabuena.

 

LAS DOLOROSAS BAJAS

 

Muy temprano, por las redes nos enteramos del fallecimiento de Luis Emilio Díaz Ibarra, director general de Tránsito y Seguridad Vial del Estado, una gente del gobernador Yunes, en seguida las informaciones recordaron las bajas en este año de gobierno, todas dolorosas, José Luis Lagunes, secretario técnico del Consejo Estatal de Seguridad en Veracruz, gente de las confianzas y el cariño del gobernador, un cáncer lo mató cuando apenas iniciaba los trabajos incansables que, desde el partido en el poder, primero, y luego en la oposición, Lagunes aguantó estoico al lado de Yunes Linares. Otra lamentable, Pedro Manterola Sainz, subsecretario de Gobierno, a los 52 años un infarto fulminante se lo llevó. Jaime Téllez Marie, abrumado por las noches sin dormir y operar la secretaria más delicada de todas, la que no tienen noches ni días y si muchos sobresaltos, en el informe de Chiki se desvaneció. Sin más daño que el cansancio. A veces las chambas públicas así son. Que descanse en paz, Luis Emilio.

 

LA LLAMADA DE MONTANO

 

Ayer al mediodía, mientras veía al mejor equipo del Mundo hacerse de otro galardón, el Mundial de Clubes para el Real Madrid, entre que llegaba el gol de Cristiano, llegó la llamada de Alejandro Montano Guzmán (Xalapa, 26 de noviembre de 1956, edad 61), después de los saludos de rigor y del hola cómo te va, y cómo estas  y esas cosas de los saludos, me anunció que llegaba a su tierra, Veracruz, como Delegado de la Secretaria de Gobernación. Y me confundí, en la llamada y con los ruidos del estadio en la tele, pensé que venía como director de Conagua, no, la toma de protesta sería el lunes en el salón de Conagua. Llega Alejandro en tiempos difíciles, llega también, sin hacer muchos aspavientos, me imagino a apuntalar el proceso electoral de lo que viene. Alemanista puro, el mas alemanista de los alemanistas, quien le sirve al jefe cada que puede y por quien el jefe, el gobernador de las estrellas, ahí lo ha placeado, lo mismo como diputado federal y local y editor de diario y lo que se pueda, que para eso la Fundación Alemán tiene mucho peso, tanto que cada que el exgobernador de las estrellas hace un evento, tiene en primera fila al presidente Peña, que ha ‘volvido’ a los memes.

 

ESE REAL MADRID

 

Suelo leer (ler, dice Aurelio) cada que juega Real Madrid o Barcelona, al mejor escritor de fútbol español, Julián Ruiz, con su afamada columna El cortador de césped. Es una maravilla leerlo. Deshebra un juego y te hace ver la realidad del mismo. Escribió ayer, cuando el equipo blanco ganó el Mundial de Clubes: “Si convirtiéramos una final de fútbol a un mano a mano de poker, siempre habría que apostar por el  Real Madrid. Puede parecer que  vaya de farol, dada su forma actual de fútbol, que es simplemente espantosa, aunque te va a engañar. Hasta su juego es mentira. Te va a ganar seguro. A veces, con el imperio de la superioridad anímica. Es un equipo de fútbol con los genes de un ganador invicto, cerril, imposible de doblegar. Juegue mal, juegue bien, siempre te va a ganar una final. Fue el mejor club del siglo pasado y comienza en este nuevo siglo con la misma respuesta, la personalidad de un Alejandro Magno, invencible, que nadie pudo matarle, salvo una enfermedad. Lo malo es que: ¿cuándo va enfermar de crisis un equipo que siempre gana? Es imposible. Porque siempre habría conquistado el corazón de más de medio mundo. ¿Quién no va a querer jugar en el mejor club del mundo?”.

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