A los adultos mayores no se les toca

15 marzo 2017 | 21:02 hrs | Negro Cruz

No reprendas al anciano, sino exhórtalo como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos; a las ancianas, como a madres. 1 de Timoteo 5:1-2

Hemos dicho infinidad de ocasiones y no cejaremos en repetirlo: tenemos que respetar las Leyes de Dios, las mismas parten de los Diez Mandamientos, que están escritos por el propio Jehová en dos tablas de piedra que dio a Moisés en el Monte Sinaí, de acuerdo a lo que nos narra el Libro del Éxodo.

Uno de estos fundamentales mandamientos es: ‘Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da’. Éxodo 20: 12

Es terrible no honrar a nuestros padres y tenemos que ser honestos, tenemos padres biológicos, a los que amamos, pero todos los adultos mayores de alguna forma son nuestros padres.

El anciano bien nacido no distingue si un niño es de su descendencia o no, si lo ve correr algún riesgo, cariñoso lo protege, lo pone sobre aviso, sus ojos de bondad ven en el pequeño a un ser que debe cuidar, esta imbuido de la misericordia del Señor.

En este sentido, nos dice Tito 2:2: ‘Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia.’

Con base en estas reflexiones, me atrevo a decir que la represión que sufrieron los pensionados que reclamaban sus pagos en tiempo y forma, en diciembre de 2015, fue un acto de una desmesura brutal, en principio porque agredieron a los más débiles que solo pedían justicia, además de haber ido contra las Leyes Sagradas, selladas en la Alianza que el Todopoderoso estableció con Moisés.

El o los que ordenaron este violento desalojo contra los jubilados, cometieron un acto de total herejía, desobedeciendo los mandatos divinos que norman la convivencia entre los humanos y como lo señala la Biblia, eso no puede ser tolerado.

Afirma Levítico 19:32: ‘Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová’.

Para aquellos que consideran que se puede atentar contra los dictados de Dios, traemos a consideración este trágico ejemplo, ahí están las consecuencias de actuar con ligereza y sevicia, deseo que a todos nos sirva para reflexionar sobre la conveniencia de apegarnos a las enseñanzas de Jehová.

Citamos, para concluir, a Salomón con Proverbios 16:31: ‘La cabeza canosa es corona de gloria, y se encuentra en el camino de la justicia’.

¡Qué forma tan terrible de aprender a comprender!

*Esta es opinión personal del columnista