Ese domingo de la NFL

16 enero 2018 | 10:19 hrs | Gilberto Haaz Diez

*Ser discutido, es ser percibido. Camelot.

Uno puede embelesarse en los deportes. Ver caminar, como cabalgaba Don Quijote: ‚ÄúA √©l (Sancho) le vino en voluntad y deseo de hacer lo que otro no pudiera hacer por √©l‚ÄĚ, al gran Barcelona y ver derrumbarse a ese trasatl√°ntico llamado Real Madrid, que esta temporada le pas√≥ lo que al Tit√°nic, se hundi√≥. La liga est√° definida. Barcelona liderar√° para orgullo de los independentistas y del Pokemon, que sali√≥ por piernas asilado. La liga espa√Īola tiene tres niveles, el de los primeros cuatro lugares, donde est√°n Barcelona y Real Madrid y quiz√° Sevilla o Atl√©tico; los de en medio, que quieren subir un pelda√Īo, y los de abajo, que aspiran a no irse. Esto de los pelda√Īos me recuerda a un comentario que hizo el Papa Francesco, cuando lleg√≥ de Argentina a tomar el asiento de San Pedro, alguien le pregunt√≥ si se le subir√≠a el papado. Dijo una conseja que le hab√≠a dado su padre: ‚ÄúCuando llegues arriba saluda a todos, porque cuando est√©s bajando ser√°n los mismos con los que te vas a encontrar‚ÄĚ. De ah√≠ naci√≥ su popularidad de Papa bueno. Aunque √©l nunca bajar√° pelda√Īos, el √ļnico seguro es su muerte, y de ah√≠ se va con el Patr√≥n.

 EL FRIO Y LA TELEVISION

¬†Los domingos suelen ser de televisi√≥n. Hacia un frio del demonio y en las faldas del Pico de Orizaba cay√≥ algo que llaman ‚ÄėCencellada‚Äô, me tuve que ir a Wikipedia: ‚ÄúLa cencellada dura es un hidrometeoro consistente en la formaci√≥n de un hielo duro y opaco o parcialmente transparente, sobre una superficie s√≥lida, causada por la congelaci√≥n de got√≠culas subfundidas de una niebla‚ÄĚ, eso. ¬†Ver despu√©s de los juegos, Roku o Netflix. Hay tantas cintas ahora que se necesitar√≠a mil vidas para poder ver siquiera la mitad (oh, si tuviera cuatro vidas, cuatro vidas ser√≠an para ti). Pues bien, este domingo la NFL se cubri√≥ de gloria. Un partido que comenz√≥ medio ganado por los Vikingos, se les complic√≥ y cuando faltaba un minuto, que tambi√©n tiene sesenta segundos, dir√≠a Fernando Marcos, iban perdiendo el juego y una bola tirada al infinito, la atrap√≥ su corredor y anot√≥ el toch down ganador, el estadio enloqueci√≥. Y todos nosotros aplaudimos ese juego, que mucha gente no le entiende ni le gusta, pero cuando le entiendan no lo dejar√°n. Los Vikingos se encomendaron a su Dios Odin, otros Vikingos, pero de Islandia, ejecutan un c√°ntico que se ha vuelto famoso. Un pa√≠s de 330 mil personas guarda silencio al tiempo que, individualmente, elevan las manos al cielo. Esperan. En la pantalla el equipo de futbol que los representa calific√≥ al Mundial de Rusia; los jugadores tambi√©n guardan silencio con las manos arriba y esperan. Dos tamborazos rompen el silencio y al instante la multitud totalmente sincronizada junta con fuerza sus palmas, mientras gritan un “¬°Uh!” desde el fondo de sus entra√Īas. Vuelven a guardar silencio y la rutina se repite con m√°s velocidad entre grito y grito, hasta terminar en aplausos constantes y gritos de j√ļbilo. As√≠ lo repitieron el domingo en Minnesota.

 EL IRRITADO PRESIDENTE

¬†No es que Pe√Īa Nieto est√© irritado. Goza de cabal salud y cuando puede le revira al gobernador Javier Corral, que le pide y le canta la Rama y el buen secretario de Hacienda, el paisano Jos√© Antonio Gonz√°lez Anaya, le manda solo saludos. Hace no mucho, al enoj√≥n, M√≠ster Trump, le dieron una informaci√≥n confiable, de la CIA, de que la Embajada de Estados Unidos en la Habana estaba sometida a un esquema donde los funcionarios estaban siendo afectados en sus o√≠dos, algunos perdieron la se√Īal auditiva. Trump mand√≥ retirar a todos ellos y se enoj√≥, pues eso la verdad no se hace. No han discurrido qu√© demonios pas√≥, pero mientras son peras o manzanas los llev√≥ a los afamados hospitales gringos a curarse. Pe√Īa y unos secretarios llegaron a Quer√©taro, de repente comenzaron a sentir ardor y picaz√≥n en los ojos. La presidencia confirm√≥ que algo pas√≥. Y le imploran al Cisen les digan qu√© ocurri√≥. Unos aseguran que fue un rayo lasser a la cara. Algunos dicen que les pusieron pica-pica y el aire les peg√≥ a los ojos; ese pica-pica es com√ļn en los pueblos cuenque√Īos, a veces sirve para hacer maldades, como tambi√©n utilizan el ‚Äėtoloache‚Äô, la que han llamado planta que enamora, y no enamora, ataranta a quienes se la dan a tomar, y por eso dicen: ‚ÄúEsa negrita le dio toloache al tipo y mira c√≥mo lo trae‚ÄĚ, es da√Īina porque es t√≥xica y cuando la tomas te pone como a las Chivas, que cuando vieron Cruz Azul les meti√≥ tres goles. Se ignora qui√©n o qui√©nes fueron, si es que hubo autores intelectuales y materiales. Otros que no, que solo echaron insecticida tipo H-24 para alejar los bichos y eso les caus√≥ la irritaci√≥n. Los menos, creen que sea una maldici√≥n como la de la Blonda, por lo de Chihuahua. Por lo pronto, los secretarios de la Defensa, Hacienda, Agricultura y Medio Ambiente, tambi√©n se contagiaron y llegaron a hacerse un lavado de ojos con manzanilla, como lo recomendaban las abuelitas. Y como en los cuentos de hadas, nadie sabe la respuesta.

 OBITUARIO (MARCO ANTONIO HERNANDEZ TOLEDO)

¬†El s√°bado, a los 45 a√Īos, en una operaci√≥n quir√ļrgica lamentable, falleci√≥ en Orizaba el doctor Marco Antonio Hern√°ndez Toledo. De familia muy numerosa, conocida y apreciada en la regi√≥n, pues su abuelo y una gran mayor√≠a de sus t√≠os han sido doctores muy humanos, como lo fue To√Īo en vida. Recuerdo al patriarca, doctor¬† Hern√°ndez Zurita, hace muchos a√Īos le acompa√Ī√© a una visita m√©dica, cuando lleg√≥ a la casa de gente muy pobre, les dijo, lo que te falta es comer, y le dej√≥ unos pesos para que lo hicieran. Buen m√©dico. Los Hern√°ndez Olgu√≠n son la mayor√≠a m√©dicos, heredaron del padre y el abuelo el trabajo de esa profesi√≥n que salva vidas. Ayer mismo, al saberlo, le mand√© un p√©same a su padre, el doctor¬† Marco Antonio Hern√°ndez Olgu√≠n, gente muy apreciada y querida en la zona, que a trav√©s de su Fundaci√≥n dan ayuda m√©dica a much√≠sima gente, a personas de escasos recursos en operaciones de cataratas. Debe ser un golpe demoledor, nadie est√° preparado para perder un hijo, pero To√Īo seguro est√° al lado del Se√Īor, que muchas veces llama a los buenos para tenerlos a su lado. Y como es la voluntad de Dios irnos cuando √©l nos llama, la resignaci√≥n debe llegar a la viuda, Isabela S√°nchez Ruiz, a sus hijos y a toda la familia. Con un abrazo a ellos, muy seguro Descansa en Paz.

www.gilbertohaazdiez.

*Esta es opinión personal del columnista